Un pequeño desgarro, un botón que falta o las primeras bolitas no son motivo para desechar una prenda. Con un poco de práctica, muchas reparaciones pequeñas se pueden hacer en casa. Así puedes seguir usando tu ropa y reparar daños concretos.
Aquí encontrarás instrucciones sencillas para reparaciones habituales. En el caso de materiales delicados, detalles elaborados o daños importantes, es mejor acudir a un profesional de arreglos. Sigue siempre las indicaciones de la etiqueta de cuidado.
Eliminar las bolitas
Ya sea merino, cachemira o lana virgen, la fricción puede hacer que aparezcan pequeñas bolitas en la superficie. Normalmente se pueden eliminar con cuidado.
Las bolitas ligeras se pueden quitar con un cepillo para ropa o un peine quitapelusas. Para un exceso de bolitas, utiliza un quitapelusas eléctrico. Coloca la prenda en horizontal y pasa el aparato por la superficie sin ejercer presión. No estires demasiado el material. Prueba primero el aparato en una zona poco visible y sigue las instrucciones del fabricante.
No quites las bolitas con la mano. Podrías extraer fibras y crear nuevas zonas sueltas. Ten especial cuidado con los materiales delicados o de punto muy abierto, o confía la limpieza o reparación a un profesional.
Zurcir y poner parches
Un pequeño agujero se puede cerrar muchas veces en casa. Necesitarás una aguja de coser o de zurcir, hilo a juego y, para agujeros más grandes, un huevo de zurcir o un parche adecuado.
Dale la vuelta a la prenda y coloca el huevo de zurcir bajo el agujero. Primero, pasa el hilo alrededor de la zona dañada. Después, cose sobre el agujero con puntadas uniformes. Trabaja primero en una dirección y luego en la dirección contraria para crear un tejido tupido.
No tires demasiado de las puntadas, ya que el tejido podría fruncirse. Remata el hilo por el interior.
Un parche puede reforzar las zonas más grandes o sometidas a un mayor desgaste. Utiliza parches termoadhesivos únicamente si el material y la etiqueta de cuidado permiten el calor necesario. En el caso de tejidos de punto finos, materiales elásticos o daños importantes, se recomienda una reparación profesional.
Coser un botón
Un botón suelto normalmente se puede volver a coser rápidamente. Necesitarás hilo a juego, una aguja y unas tijeras pequeñas.
Enhebra la aguja con el hilo doble y haz un nudo en el extremo. Coloca el botón en su posición original. Cóselo con varias puntadas a través de los ojales. Deja un poco de espacio entre el botón y el tejido para que después pueda pasar bien por el ojal.
Enrolla varias veces el hilo alrededor de los hilos entre el botón y el tejido. Así crearás un pequeño pie. Después, lleva la aguja al interior de la prenda, remata el hilo y córtalo.
Los botones con un sistema de fijación especial, como los botones de vaqueros con remache, deben ser sustituidos por un profesional.
Teñir de nuevo
Un nuevo color puede dar a una prenda un aspecto diferente o reducir la visibilidad de una mancha. Sin embargo, que el teñido dé buen resultado depende de la fibra, la mezcla de materiales, el color y el acabado de la prenda.
El algodón, el lino, la viscosa, el lyocell y el modal suelen poder teñirse con tintes adecuados. La lana y la seda requieren tintes y procesos aptos para fibras animales. El poliéster y el nailon suelen absorber los tintes textiles convencionales de forma limitada. Para estos materiales se necesitan tintes y procesos especiales.
Las costuras, cremalleras, etiquetas y componentes elásticos también pueden teñirse de forma diferente o no teñirse en absoluto. En las mezclas de materiales, el resultado puede ser desigual.
Consulta primero la etiqueta de cuidado y las indicaciones del fabricante del tinte. Utiliza únicamente un tinte adecuado para el material en cuestión. Sigue exactamente la temperatura, la dosis y el tiempo de aplicación recomendados. Utiliza sal para teñir o fijador solo si las instrucciones lo indican.
Después de teñir la prenda, lávala según las indicaciones del fabricante y, al principio, por separado del resto de la ropa. Teñir una prenda de nuevo no siempre permite cubrir por completo una mancha.
Arreglar el bajo
Según el material, muchas veces puedes acortar en casa unos pantalones, unas mangas o una falda demasiado largos. Necesitarás alfileres, una aguja, hilo a juego y unas tijeras.
Dale la vuelta a la prenda y marca el largo deseado. Lo ideal es probársela con los zapatos con los que vayas a llevarla. Primero, fija el nuevo bajo con alfileres y comprueba que el largo sea uniforme.
No cortes el tejido sobrante hasta tener claro el largo deseado. Deja suficiente margen de costura. Dobla el borde cortado hacia dentro y fija el bajo con alfileres.
Para un acabado lo más discreto posible, utiliza un punto invisible. Alterna una pequeña parte del bajo doblado con unos pocos hilos del tejido exterior. No tires demasiado del hilo. Así, la costura quedará prácticamente invisible desde el exterior.
Remata el hilo por el interior al terminar. Los materiales elásticos, muy finos o técnicos pueden requerir una técnica de costura especial. Si no estás seguro, es mejor acudir a un servicio profesional de arreglos.
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